Pellegrino con los pies

No pude acabar el partido. Fui incapaz. Allá por el minuto sesenta se me empezaron a cerrar los ojos (no fue tanto por el fútbol, más por el cansancio de llevar un mes pintando y obrando en casa). Pero tuve tiempo suficiente para escuchar la misma canción de siempre. No digerí bien observar que pusiera a Diakhaby a sacar el balón jugado desde atrás.

Estas cosas importan. Los entrenadores importan. Todo importa. Hay técnicos que potencian futbolistas y equipos al saber explotar las virtudes de sus jugadores, escondiendo sus defectos en el colectivo. Otros que los empeoran por hacer lo contrario. Es como lo de Pellegrino en el Barça. Un jugador ridículo, un espanto que convirtieron en caricatura por obligarlo, en aras del estilo innegociable, y de las pamplinas habituales de los malos técnicos, a hacer lo que no sabía hacer ni tenía condiciones para hacer. El mismo Pellegrino que en Mestalla se consagró como uno de los mejores centrales del panorama cuando apartaron el balón de sus pies y lo pusieron a hacer lo que su fútbol demandaba.

Es un poco lo de Celades, un tipo atrapado en un cuerpo que no es suyo, que no conoce, que no sabe cómo funciona, intentando salir de él en lugar de adaptarse por supervivencia, empeñado en exigirle a una piedra que le de agua. Pertenece a esa escuela que hoy estarían obligando a Ayala y a Pellegrino a sacar el balón jugado desde atrás, a Carboni y a Curro a ejercer de extremos y a Albelda de fino centrocampista en lugar de potenciarlos.

Es la receta que ha hecho que el equipo se diluya con el paso de los meses. Olvidada la inercia inicial ha quedado al descubierto un once donde ningún jugador ha mejorado respecto al pasado, empeorando muchos de ellos. Ahí están los números: 1 triunfo en 9 partidos, con goleadas en Getafe, Milán y Donosti. Si ampliamos el espectro el panorama no es mucho mejor: 2 victorias en 11 encuentros. ¿Y un poco más allá? 4 en 15 enfrentamientos. Otro paso más: 5 en 18. Un desplome que coincide con la altura de curso donde los equipos bien trabajados empiezan a aumentar sus prestaciones.

Lo peor no es ya obligar al jugador a realizar tareas para las que no tiene condiciones, es salir a sala de prensa a poner al futbolista en la picota para esconder tus propias miserias. Si a un profesional al que le minas la confianza exponiéndolo de esa manera en el campo le añades palabras insanas ante los micrófonos lo único que obtienes es un jugador perdido para la causa, y probablemente, un conflicto en el vestuario detrás de él.

Es, además, un acto de cobardía. Lo fácil, lo cómodo, ensañarse con el débil a sabiendas del caldo de cultivo que hay en lugar de asumir su responsabilidad. Alguien valiente hubiera apuntado al tiempo tirado a la basura para fichar un central tras la lesión de Garay, o al Mangalagate, en lugar intentar tapar de esa manera un planteamiento con dos centrales abiertos y los laterales bien arriba, con líneas de presión deficientes que volvieron a patentar lo sencillo que lo tienen los rivales para llegar a tu portería, o la dificultad de cerrar partidos que tienes ganados. En ese alegato Celades ejerció de funcionario fiel en un escenario ideal para un líder.

La tendencia está muy marcada y sigue su ritmo a pesar del parón como para esperar otra cosa hasta el final. Supongo que todo el mundo será consecuente con la elección y dejarán a Celades que siga abiertamente con su método como una especie de pretemporada. Solo faltaría que los mismos que lo han traído a contra natura y sin seguir ningún criterio ahora se lo carguen por dar el resultado previsto y dejarte en mitad de tabla.

No hace falta decir nada más.

Pellegrino con los pies

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s